Se {me} hace cada vez más evidente la necesidad de un espacio público en internet. Público en el sentido de que no sea controlado por ninguna entidad privada dispuesta siempre al lucro y a imponer sus valores, ideologías e intereses en la censura de las expresiones individuales.

Este espacio, siendo público, debería ser proporcionado y mantenido por el Estado de manera análoga al espacio público físico. El código de éste debe estar abierto, respetar la el derecho al olvido (probablemente incluso tener por default una tiempo de expiración que pueda ser anulado por el usuario), tener opción al anonimato y con la única censura de lo que marca la ley (discursos de odio, asiciación delictuosa, etc.). Probablemente pueda basarse en o integrarse con las redes federadas independientes que existen ya.

O ya de menos un hosting subsidiado para informaciones y plataformas de interés público

Es la única manera ir forjando una verdadera libertad expresiva y comunicativa en este mundo cada vez más dependiente de lo on‐line.