Verano lluvioso
Sí, un verano más comienza: lluvia, lluvia.
Días verdes después de días floridos, un calor que se ve piadosamente sofocado; sofocamiento no siempre deseado, pero siempre agradacible. Un umbral extraño: arcoiris y renacimiento. La tierra hace un esfuerzo por recuperarse, se nota su cansancio; esta tierra madre nuestra, dadivosa desesperada, mucho más fuerte que nosotros: se presenta débil; es un fingido reclamo, una mañosa súplica, una amorosa advertencia (nosotros, trashumantes pasajeros, ¿qué podemos ofrecerle?, ¿para qué podría necesitarnos?).
Es éste un sistema interparasitario: corazón aprovechándose de pulmones, músculos provechándose del corazón, nervios aprovechándose de músculos, cerebro aprovechándose de nervios, y en el centro de todo, aprovechándose de todo, unos órganos que se han llamado genitales: mantenernos vivos para generar gente que se mantendrá viva para generar gente.
Pero, con todo esto, ¿qué se busca?, ¿qué se obtiene? “felicidad” es la respuesta a la obvia. Pero esto es contradictorio: sabemos que, una vez felices, el estatismo es lo deseado, pero tal estatismo no puede hacer feliz a nadie, nadie puede ser feliz porque permanecer constante lo haría infeliz: Se busca más cada vez: es la ley, es la ordenanza.
¿Se alcanza la felicidad? Por supuesto, de otro modo, ¿por qué se añora? La añoranza lo es de algo perdido. Ocurre que cuando se alcanza, se esfuma por lo mismo: es instantáneo, apenas se siente y se va. Tan deprisa desaparece que uno se pregunta si en verdad ocurrió eso y qué pudo ser eso y cómo volver a eso. Y buscar, buscar siempre buscar hasta alcanzar el espejismo y romper en llanto, moviéndose engañados, abriendo cientos de cortinas detrás de las cuales está el único y mismo desierto, pero ya habrá después que tratar de lo absurdo.
Por ahora la cuestión debe ser qué ha sido de las felicidades esfumadas después de desaparecer… Se vuelven en nada, pero no en cuanto cosa, sino en cuanto felicidad; se pierde el valor, no hay más utilidad (y tener algo inútil es tener un estorbo). Esto tiene consecuencias varias: una felicidad temprana, perdida tempranamente, pierde significado y repercusión. Se disuelve lo que otrora fue importante. Muchas cosas pueden estar aquí (hay felicidades que no se habían alcanzado). Dos cosas hay que difieren de esto: la pasión sexual y la busca de conocimiento … ………………………………………………………………………………