Bitácora

Es interesante —por decir lo menos— cómo, en ganando AMLO las elecciones, los grandes medios empezaron a descubrir el endeudamiento masivo, la absurda política de venta de crudo y compra de refinados, las instalaciones sub‐utilizadas, los excesos insaciables de la burocracia dorada, los sueldos y el nepotismo de lujo, y tantos otros males en los que los económicamente responsables —así ellos los han llamado— gobiernos neoliberales nos tienen hundidos.

Muchas reuniones a puerta cerrada con los dueños del capital, mucho Alfonso Romo haciéndola de vice‐presidente; mucha armonía con beneficiarios directos del saqueo neoliberal. Pero pocas plazas públicas, pocos planes de reparación social, poca agenda legislativa.

Claro que es necesaria la armonía y cooperación de los de arriba, claro que es imprescindible evitar una crisis y un secuestro económico à la venezolana… muchas cosas están claras; pero la incertidumbre permanece en cuanto a qué tantas concesiones y de qué clase tendrán los beneficiarios de siempre.

El gobierno próximo no se puede centrar en destinar el erario a la asistencia social en vez de a delirios palaciegos, ni a depender de la buena fe (revocable en cualquier momento) que lleguen mostrar los de arriba: tiene que promover cambios estructurales en cuanto a la legalidad imperante, las costumbres gubernamentales y el modelo económico. Aspectos todos los anteriores que ha estado prácticamente ausentes de las consideraciones de la post‐campaña.

Al mismo tiempo que se dan amenas reuniones con los poderosos, las personas de abajo tienen que hacer filas eternas para entregar un documento; no se diga para conseguir una audiencia. López Obrador prometió una última gira antes de asumir la presidencia precisamente para este fin: esperemos a ver cómo se da.

Mi nuevo micro‐propósito: abrir mis interrogaciones sin cerrarlas en la escritura coloquial para que los que las cierran sin abrirlas vean qué gacho se siente; o por lo menos para hacer ínfimamente más simétrico el asunto.

La reunión de Andrés ayer con los representatnes electos de Morena (y la presentación de la agenda legislativa inmediata) es un viento refrescante que anuncia una nueva clase de entendimiento intra‐gubernamental: vigilancia e integridad, en vez de complicidad y corrupción.

…por otro lado, nos mandan a Monreal de coordinador en el senado.

¿Y para qué tantos malavarismos tratando de convertir a AMLO en el Trump mexicano? Si tanto quieren hallar un símil de su criatura en América Latina, no creo que les cueste tanto trabajo encontrar a Argentina en un mapa.

¡Presidente!
En el festejo
tomada: hace 5 meses
En el festejo
tomada: hace 5 meses

¡Juntos, hacemos historia!

Uno de los millones de votos
tomada: hace 5 meses

Habrá que ver cómo dejaron la casa de El Nigromante… aunque no tengo un buen presentimiento.

Pos’ora sí que como dice el dicho: “Cuando dios cierra una Frida‐Sofía, deja abierta una Frida‐🐕”

Al final, fue Claudia Sheinbaum. En hora buena: La ciudad no aguantaría otros seis años de camaleonismo.

Si se piensa detenidamente, comprar más de cinco decenas de Dodge Charger, conventirlas en patrullas, estamparles el logo de “vigilancia ambiental”, y tripularlas con policías ambientales, es una síntesis perfecta del gobierno mancerista y de su cedemequis.

Rius y Jaime Avilés… por si hicieran falta malas noticias y malos augurios en este país, cada día más marchito.

  • Mi padre era granadero y era re‐cuate del estudiante:
  • Les daba pa sus granadas, les apostaba por el Atlante.
  • Hoy les da para sus tunas por atrasito y por adelante;
  • hoy dice que vive triste, pero prefiere ser ignorante.
Chava Flores. “El hijo del granadero”

El 12 de diciembre de 1998, hace quince años ya, aprobaron el que, entoces, era el robo más grande a la nación; para hoy se habrán superado.

Infeliz día de hoy, en que empezará su agonía final el demacrado cuerpo de la Revolución Mexicana. Infeliz país, que contempla impávido.

El burdel de lujuria, ambición, regocijo de superioridad, desprecio, latrocinio, odio y gozo sin límite en el que han convertido a nuestra patria… El nuevo sistema de castas nacional, sostenido por la indolencia de los odiados y explotados, resumido en una sola imagen.

Que descanse en paz el Comandante Chávez. Que vivan la unidad latinoamericana y los humillados de esta tierra.

Una educación tendiente a conseguir que los educandos sean “competentes” no forma, ni instruye: es, simplemente, un entrenamiento.

Se oye el Himno Nacional. Todos los símbolos patrios han sido hoy mancillados.