Bitácora

Si se piensa detenidamente, comprar más de cinco decenas de Dodge Charger, conventirlas en patrullas, estamparles el logo de “vigilancia ambiental”, y tripularlas con policías ambientales, es una síntesis perfecta del gobierno mancerista y de su cedemequis.

No es interesante ver cómo una persona va dejando su aliento esparcido por esta tierra hasta el último. Interesante es contar sus lágrimas.