Bitácora

Se oye el Himno Nacional. Todos los símbolos patrios han sido hoy mancillados.

Seis años de desprecio, latrocinio, ineptitud y corrupción, seguidos por otros tantos, y con el cinismo de la prensa de consigna.

El olor de la sangre, su tintura. El rito —de ser un ser sangrado, un ser carnado—. La fuerza de un pecho abierto, de un alma huída de nos.