Bitácora

Hay, pues, que estudiar la teoría hegeliana con ciudado, no sea que, inconscientemente, se nos resbale una de sus afirmaciones y se aloje por ahí, se esconda y aceche hasta que un descuido la deje salir, haciéndose pasar por el propio pensamiento.

Despertar y mirar la luz; caminar y saber que eso que avanza en el espacio algún día morirá.