Ocasional

Opinión

Iguala, y todo el país

Un capricho más de quienes se saben dueños de las rutinas, los cuerpos, las vidas ajenas; de los embriagados con un poder que no conoce límites. Unos asesinados. Estudiantes, esta vez; señoritas, señores… hombres de trabajo o de malicia, de honor o de gobierno cualquier otro día del año […]

5 de octubre de 2014

“¡Fuera Peña!”

De pronto, […] la misma consigna: “¡Fuera Peña! ¡Fuera Peña!” Y nunca mejor dicho: al unísono. Se escuchaba una sola, fuerte, inagrietable voz […]

13 de julio de 2012

“El SME se queda, Calderón se va”

De un plumazo, como si tal cosa, un gobierno que nació de una alianza maldita entre los oligarcas y los partidos de la reacción pretende que se castigue, que se sacrifique, que se suspenda el destino de cuarenta y cuatro mil personas y de sus familias […]

17 de octubre de 2009

Provocado y sin paz

¿cuánta furia necesita un ataque? Se defiende un poco, no lo suficiente, no lo que puede… sólo un poco, para amedrentar, para ahuyentar, para que lo dejen en paz… paz, ¿paz? […]

2 de febrero de 2009

Bitácora

Déjà vu: Como hace seis años, de un día al siguiente amanece la ciudad cubierta de publicidad para un (pre)candidato a la jefatura de gobierno del Distirto Federal (¿o es ahora la gubernatura de la cedemequis?).

A ver si no nos va igual que entonces.

Si se piensa detenidamente, comprar más de cinco decenas de Dodge Charger, conventirlas en patrullas, estamparles el logo de “vigilancia ambiental”, y tripularlas con policías ambientales, es una síntesis perfecta del gobierno mancerista y de su cedemequis.

Rius y Jaime Avilés… por si hicieran falta malas noticias y malos augurios en este país, cada día más marchito.

  • Mi padre era granadero y era re‐cuate del estudiante:
  • Les daba pa sus granadas, les apostaba por el Atlante.
  • Hoy les da para sus tunas por atrasito y por adelante;
  • hoy dice que vive triste, pero prefiere ser ignorante.
Chava Flores. “El hijo del granadero”

El 12 de diciembre de 1998, hace quince años ya, aprobaron el que, entoces, era el robo más grande a la nación; para hoy se habrán superado.

Infeliz día de hoy, en que empezará su agonía final el demacrado cuerpo de la Revolución Mexicana. Infeliz país, que contempla impávido.

Buena idea, esa de meter su cara en una bolsa y su cuerpo en un costal, pero ahora explique: ¿cómo piensa salir del fango?