Así que ahora AMLO prometió que no se cancelará ninguno de los contratos otorgados a consecuencia de la reforma energética. ¿Qué pasó con la revisión de cada uno de ellos? ¿No era ése ya el compromiso con sus ambiciosos defensores que se oponen rabiosamente a su derogación?

Parece que muy alegremente se empiezan a hacer concesiones innecesarias a las élites económicas. ¿Exactamente en qué sentido es alguien que se hizo obscenamente rico con la privatización del patrimonio nacional y la conservación de su carácter monopólico un ejemplo para el mundo? ¿Es parte de la misma estrategia que lo llevó a halagar a Trump?

El ambiente allá arriba, ¿es o tan viciado por la oposición o tan lisonjero que se siente la necesidad de estos gestos, declaraciones…?; mientras las bases sociales permanecen en un silencioso soslayo.