micros

Todos los que miraban parecían, por un momento, consternados; más tarde, pasada la primera estupefacción, vivieron con él, sin entenderlo.

2010-02-01

Ni hablar, el mundo es mundo. Lo cual no obsta en el idilio auto‐lisonjero que vuelve cada vez que la maldad se regocija. Desprecio, poca cosa.

2010-02-01
Primero lazaron sus manos y le pidieron que rezara. Cuando conrtaban su lengua, sólo miradas de odio le ofrecían. Ya colgado, gritaban ¡VCR!