micros

Entretanto, los animales que debían custodiar la entrada decidieron que el calor ameritaba una siesta, y así fue que Martín conocio el miedo

2009-11-08
Incrustado en todo este entramado de piel, huesos, tejidos, sangre… en este cuerpo indiscreto, sólo se encuentra el ciego deseo por vivir.