…vida suficiente

6 de diciembre de 2011

No hay ningún sentimiento que el arte provoque que no se pueda desatar, más verdadera e intensamente, en la vida concreta (en la vida del cuerpo pesado, de la carne hedionda, del contacto con el ser), esta vida que ahora se consume sentados en sillones y admirando el paso de efímeras imágenes por una pantalla. Hay, sin embargo quien afirma lo contrario y dice que el arte nos muestra lo que no podemos vivir, y que nos hace, gracias a eso, más y mejores humanos: Quienes lo dicen no tienen vida suficiente.

Es como si uno se comiera al desierto y cargara con él en el pecho, y lo llevara a pasear: sin frescura, sólo el calor y las serpientes.