Explicaciones ontológicas e implicaciones éticas de la soledad

La libertad

En efecto, por el solo hecho de tener conciencia de los motivos que solicitan mi acción esos motivos son ya objetos trascendentes para mi conciencia, están afuera; en vano trataría de asirme a ellos: les escapo por mi existencia misma. Estoy condenado a existir para siempre allende mi esencia, allende los móviles y los motivos de mi acto: estoy condenado a ser libre.

J. P. Sartre
El ser y la nadad. 4, I-I

Ésa: mi cantina, hogar inefable de puertas abiertas; corazón gigante donde las apuestas de toda la vida llegan y reclaman su peso de sangre.