Explicaciones ontológicas e implicaciones éticas de la soledad

El sinsentido de vivir

Si el hombre no tuviese consciencia eterna; si un poder salvaje y efervescente productor de todo, lo grandioso y lo fútil, en el torbellino de las oscuras pasiones no fuese el fondo de todas las cosas; si bajo ellas se ocultase el vacío infinito que nada puede colmar, ¿qué sería la vida sino desesperación? Y si así no fuese, si un vínculo sagrado no atase a la humanidad; si se renovasen las generaciones así como se renueva el follaje en los bosques; si unas tras otras fuesen extinguiéndose como el canto de los pájaros en la selva; si cruzasen el mundo como la nave el océano, o el viento el desierto, acto estéril y ciego; si el eterno olvido, siempre hambriento, no se hallase con una potencia de tal fuerza que fuese capaz de arrebatarle la presa que asecha, ¡qué vanidad y qué desolación serían la vida!

Kierkegaarrd, Søren. Temor y temblor. “Elogio de Abraham”

Y sin saber que el tiempo también devora, se dejó estar Se estancó Alimentó con su carne las yerbas Su cuerpo se hizo tierra Después, murió